Una pieza compacta de madera y vidrio que se ilumina al anochecer como una linterna en medio del paisaje andino.
Casa Quinchuyaku es un volumen prismático que se posa con suavidad sobre el terreno. Su estructura de madera vista, las cancelas talladas y la doble altura central crean una espacialidad que se asoma al exterior por todas sus caras.
El proyecto, de Emilio López Arquitectos, dialoga con la tradición constructiva local y con un programa contemporáneo: un refugio, un taller, una mirada al valle.
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